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LUIS LEMUS

¿Quién es Luis Lemus?

Luis es un chico muy joven de 27 años. A su corta edad, ya hizo una carrera en el ciclismo, cuenta con una gran trayectoria de carreras en su historia, y, además, es un chico extraordinario que procura guiarse por los valores con los que lo criaron para ser un hombre respetuoso, honorable y leal.

¿Cómo inició tu formación?  

Mi papá me invito a andar en bicicleta.

Empecé hacer ejercicio en la primaria jugaba futbol, pero no era bueno. Mi papa fumaba antes y cuando decidió dejar de fumar, se compró la bicicleta como ayuda y me invitó andar en bicicleta.

Andaba en bici con los amigos de mi papá, mis padres viven y un rancho en Aguascalientes, ahí nos criámos, dábamos vueltas en bicicleta al rancho. Iba a la presa con mi papá y también empecé a ir con él y su grupo de amigos los domingos. Yo era el único niño de 14 años, era un grupo de señores de 40 a 50 años. A mí se me hacían ya señores -se ríe-. Los hijos de mis papas solo iban de vez en cuando, muy rara vez. Un día mi papá se cayo de la bici de montaña y se rompió las costillas y comenzó andar en bicicleta de ruta, pero a mi me mandaban andar en bicicleta de montaña.

Chavos de mi edad en bicicleta

Después me anime de ir en bici de ruta con él. Los domingos se juntaban unos 100 ciclistas andar en bici y entre ellos, se juntaba la escuela juvenil de ciclismo. En Aguascalientes, teníamos en ese entonces, sólo un velódromo (ahora hay dos), y había un grupo que entrenaba juveniles en el velódromo para ruta, y ahí fue la primera vez que yo vi a los chavos de mi edad de 5 a 18 años. Estaba encantado de ver gente de mi edad en bicicleta, niños y niñas y no solo señores de 40 años, me llevaba bien con ellos, ahora nos vemos y platicábamos que andábamos juntos en bicicleta y eso es muy emotivo, me conocieron cuando era niño y ahora ven que me fue tan bien a nivel profesional.

A los señores de 35, yo les daba pelea.

Un momento crucial fue cuando conocí este grupo de ciclismo y mi papá me preguntó si quería entrenar con ellos, como en el futbol yo era malo… y en el ciclismo, no puedo decir que era bueno, pero por lo menos tenía mi moral más alta, porque a todos los “viejitos” les ganaba, también había señores de 30 y 35 que andaban muy bien y yo ya les daba pelea a mis 15 años. Y con la ilusión de conocer a ciclistas de mi edad, entré.

De entrenar fin de semana a diario,

Yo ya entrenaba todos los días, al salir de la secundaria me iba en camión o mi mamá me llevaba al velódromo. Llegábamos a las 4 de la tarde de lunes a domingo. Y ese fue el mayor cambio que pasé de entrenar bici solo los fines de semana, a entrenar todos los días.

No era rival a vencer.

Dejé la montaña porque me gustaba más entrenar pista con el equipo. A nivel nacional había 2 chavos muy buenos, entrenar con ellos me ayudaba mucho y hubo una vez que gané una carrera de pista. Siempre cuando platico con chavos que quieren se profesionales, les digo que yo jamás fui el más talentoso o el que ganaba todas las carreras, había a nivel nacional, mucha gente muy buena, y yo nunca era el rival a vencer, pero tuve un progreso constante y siento que, sí era de los buenos ente comillas, pero no el mejor, ni el que más ganaba. Me costo mucho ganar mi medalla de Olimpiada Nacional, bronce. Hubo resultados, pero fueron poco a poco.

Mi primo me invito a entrenar con Klement Clapilar.

Cambié de entrenador, un señor eslovaco que por razones acabo en Aguascalientes entrenado a mi primo hermano, Flavio de Luna Dávila. Era muy bueno en montaña, él era de los mejores juveniles en montaña y me invio a entrenar con él. Klement traía ideas muy diferentes, era más que un entrenador, nos cuidaba, nos vigilaba el entrenamiento, nos hacia trascarro, ya teníamos la comida servida cuando terminábamos de entrenar, con él aprendí muchísima disciplina. Este fue uno de los cambios mas grande de mi carrera porque claro, antes entrenaba y luego me iba a los tacos, a las pizzas y ahora, comía sopa de algo en específico.

Me juntaba más con los ciclistas que con mis amigos de la prepa.

Desde que ya fui seleccionado nacional, me juntaba más con los ciclistas, no tanto con mis amigos de la prepa. Me invitaban, pero no tenía energía, acababa cansado y luego tenia que prepararme temprano, ni de chiste se me ocurría o quería irme de vago. Los viernes en la noche hacíamos carreras de pistas entre nosotros y nos cobrábamos 10 pesos de inscripción. El que ganaba, se ganaba 100 pesos y era el que invitaba los tacos, entonces era entrenar, divertirnos, cenar y dormir a las 9pm.

No tenía nada que pensar.

No me costó trabajo aceptar la disciplina con el entrenador porque me gustaba mucho. Él prácticamente me estaba entrenando para ser profesional, tenía 17 años, estaba por terminar la prepa y a esa edad estás pensando en que carrera vas estudiar, en ir a la universidad, pero yo no, yo solo pensaba en andar en bicicleta, en ser profesional, en vivir de esto. Lo que me dijo Klement y que se me quedó grabado es que la edad en el deporte muy importante, la juventud, los años la experiencia que pueda tener a esa edad es invaluable. Me dijo, “puedes estudiar cuando tú quieras, pero si decides ir a la universidad, no vas a tener tiempo para ser profesional, o estudias una carrera universitaria, o intentas ser profesional”, Y no, no tenía nada que pensar.

Las diferentes ideologías al tomar una decisión.

En Europa tu dices quiero ser bailarín y tus papas te dicen, sí se puede. En México les dices eso y te dicen “no, ponte a estudiar”. Mis papas me dijeron también que me pusiera a estudiar, no fue fácil, pero ese mismo año con la ayuda de Klement, mi primo consiguió su primer contrato como profesional. Esto es importante porque fue una herramienta con la que yo pude decir a mis papas que sí se podía. Era un ejemplo tangible y muy cercano y viendo ese camino un poco más marcado, fue más fácil que me apoyaran. Mis papás si la pensaron, a mi papa le encantaba la bicicleta, y que yo anduviera corriendo, pero cuando ya es una decisión de esas, de dejar la universidad por la bicicleta, pues no fue fácil, pero tampoco fue un obstáculo, al final del día me dijeron “te vamos apoyar”.

Primer contrato

Klement tenia 70 años y mucha experiencia, fue el que me contacto con mi primer equipo profesional, un equipo de California se llamaba Jenny Belly. Cuando yo empecé ellos ya llevaban 15 años y con toda la infraestructura. Estuve 3 años, corriendo en EUA, en Canadá, en China, Japón, la verdad es que, si fueron muy buenos años, lo mejor en resultados, fueron 2 Campeonatos Nacionales que gané en México.

La bandera en tu uniforme.

Cuando tu ganas un Campeonato Nacional, todo el año traes en el uniforme la bandera de tu país, y es algo muy padre porque en donde quiera que veas, todo el mundo te reconoce como el campeonato nacional, fue algo muy bonito porque corriendo fuera y sobre todo EUA, con la bandera de México, tuve muchísimo apoyo de todos los mexicanos.

Equipo Israel Cycling Academy.

Tres años después me pasé a otro equipo de California, también hice carreras en EUA, Asia, China y en el medio oeste, en Azerbaiyán, donde en resultados no me fue tan bien, pero sí tuve una muy buena carrera y fue donde me contacté y conocí al equipo donde estuve otros 3 años, que fue Israel Cycling Academy, un proyecto que estaba comenzando en 2015 y que creció mucho y en 2016 me fui de planta a Europa.

Me rompí la pierna, febrero 2016.

El primer año que corrí en Israel Academy estaba super emocionado, por fin había ido a Europa, tenía mi primera carrera en Italia, el primer fin de semana de febrero, era la clásica primer carrera. Me caí y me rompí la pierna. Mi mas grande logro fue que 4 meses después, ya estaba corriendo otra vez, me operaron el día siguiente de la caída, me regrese a Mexico, me dedique a descansar, recuperarme, y a entrenar. Y en mayo hice mi primera carrera, la segunda donde eme fue muy bien, y luego en junio, tuve de mis primeros resultados y en junio también volví a ganar el Campeonato Nacional, y ese año, tenía derecha a utilizar la plaza olímpica que tenía México.

Determinación, 6 meses. Juegos olímpicos.

Del día que me rompí la pierna, a la meta de los juegos Olímpicos, pasaron 6 meses, desde que estaba en un hoyo y el doctor me dijo “no vas a correr este año, es probable que pierdas la pierna”. Yo lloraba en la cama de hospital de impotencia porque la pierna estaba rota, ya no podía hacer nada. Pero con determinación dije bueno, que vamos hacer, platiqué con mi entrenador, él me dijo, sí se puede. Y si antes me cuidaba de lo que comía y entrenaba, ahora mucho más, la diciplina fue extraordinaria, si me ofrecían unas papitas yo decía que no, me cuidaba al cien y 6 meses después estaba en un evento deportivo mas grande que te puedes imaginar, Río de Janeiro 2016.

Me retiré y ahora tengo un proyecto que me ilusiona.

En 2017 y 2018 estuve corriendo por todo el mundo, cumplí mis sueños de correr profesional, en Europa, no hice las carreras más grandes, ni tour de Francia, ni el Giro de Italia, pero corría seguido con todos lo que hacían esas carreras y lo disfruté muchísimo y aprendí mucho. Claro, hay otras cosas que no me gustaban del ambiente del ciclismo profesional y ahí fue donde me retiré finalmente el año pasado. Terminó mi contrato y este año tenía opciones para seguir corriendo, pero ya no las tomé. Tengo un proyecto que me llena de ilusión UE es un templo de bicicleta y café, sumando a la comunidad ciclista. La idea es dar una experiencia total de andar en bici. Aguascalientes es muy bonito para andar en bicicleta, quiero que la gente lo conozca, lo viva, porque del ciclismo, lo más bonito en la comunidad, y la verdad, también en todos los deportistas, los amigos, las pláticas, lo divertido son las experiencias y convivir.

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