Historias que Inspiran

HISTORIAS DE VIDA QUE INSPIRAN

En esta Edición, Erika Kaisser deportista mexicana de 29 años nos comparte su historia, nos hace ver que la vida te pone muchas pruebas, pero todo radica en la actitud que tomes para poder salir adelante.

Bailo desde los tres años de edad, desde clásico, hawaiano, jazz, flamenco hasta Fitness Workouts, actualmente estoy certificada en “Vixen Workout”.

Lo que más disfruto de hacer deporte es la liberación de endorfinas, la oportunidad de superarte a diario y demostrarte que siempre puedes más. Los retos que hay detrás del deporte, que siempre disfrutas los entrenamientos y es la mejor manera de desconectarse y regalarse tiempo para uno mismo.

Es muy importante ponerte prioridades, para mí hacer ejercicio y bailar es mi medicina, sin eso no puedo funcionar bien. El ejercicio repercute directamente en mi salud emocional, mental y física. Para que los demás entornos de mi vida funcionen es necesario buscarle el tiempo a mi entrenamiento y a mi paz mental.

Practico triatlón desde hace 3 años aproximadamente, a pesar de que siempre he hecho ejercicio, nunca lo había desarrollado a tal nivel. La primer motivante fue la oportunidad de participar en los “World Transplant Games” Málaga 2017. Después de mi trasplante renal, me invitarón a participar e investigué las categorías y deportes. Inicialmente decidí ir a correr, sin embargo, platicando con mis instructoras de cycling indoor, me ayudaron a ver que correr me iba a resultar un poco aburrido, así que opté por prepararme en triatlón para la competencia. Orgullosamente obtuve la medalla de plata.

Recientemente viví un accidente mientras entrenaba en el desierto de los leones, caí de una pendiente de seis curvas a toda velocidad y me quedé sin frenos en la bicicleta, coches subiendo y bajando de un lado y del otro un barranco, perdí el control y al final un tope me sacó volando y rodé 20 metros en el pavimento. Sufrí una fractura de clavícula además de diversas heridas y quemaduras, para el nivel de accidente NO ME PASÓ NADA.

Gracias a Dios me he recuperado muy bien y rápido, ha sido una experiencia de mucho crecimiento, a partir del accidente empezaron a moverse más cosas en mi entorno tanto emocional como físico, incluso con mis relaciones personales. Considero que fue un alto en mi vida, a pesar de estar tan cerca de los World Transplant Games, necesitaba parar y aprender de esto… estoy en proceso de analizar todo y recibir el verdadero propósito de este evento. Una vez más me encuentro muy agradecida por otra oportunidad (ya una segunda después de mi lupus y trasplante de riñón).

Me considero una mujer con mucha tenacidad y aferrada a vivir, con muchas ganas de comerse el mundo y sobre todo de poder regresar toda la ayuda y amor que he recibido a lo largo de mi vida.

Sólo nosotros tenemos el poder de transformar “lo peor que nos ha sucedido en la vida” en “Lo MEJOR que nos ha sucedido en la vida”. Actualmente no me veo sin mi lupus, sin mi trasplante y sin ninguno de los momentos difíciles que he enfrentado.

Mi consejo es que siempre tengan una actitud positiva, ante todo pensar “lo que sucedió es para un crecimiento y máximo bien”, plantearse siempre: ¿Para qué? y no ¿Por qué? sucedió.

Por último quiero hacer un agradecimiento especial a Electrolit , mis patrocinadores principales, quienes a pesar de mi accidente continuaron apoyándome en todo momento y creyendo en mí, pero sobre todo en la gran oportunidad que tengo para poder difundir la importancia del deporte en nuestras vidas y difundir la cultura de donación de órganos en nuestro México.

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