Los atletas deben de hidratarse antes, durante y después de realizar ejercicio. La cantidad de líquido a consumir va de acuerdo a la temperatura ambiental, al tiempo de entrenamiento, al grado de deshidratación y a la tolerancia del deportista.

Son muchos los efectos nocivos por la deshidratación entre los corredores de distancia, ya que puede ocasionar:

  1. Reducción de la concentración y el funcionamiento mental.
  2. Aumento del estrés cardiovascular.
  3. Riesgo de alteraciones de la función gastrointestinal.
  4. Incremento en la percepción del esfuerzo.

Después del ejercicio se recomienda consumir 1.5 litros de líquido por cada kg de peso perdido después de terminar el evento.

Las bebidas deportivas que contienen hidratos de carbono y electrolitos como el sodio, el cloro y el potasio, en entrenamientos o carreras de más de 60 minutos de duración, ofrecen al corredor la posibilidad de reemplazar simultáneamente los líquidos, electrolitos y carbohidratos perdidos durante el ejercicio.

Conoce tu estado de hidratación

Un método sencillo para conocer tu estado de hidratación es verificar el color de la orina.

Si durante el día, el color de tu orina se encuentra entre los niveles 1 y 3 se puede decir que te encuentras en un estado adecuado de hidratación; si, por el contrario, se encuentra entre los niveles 3 al 5, significa que necesitas considerar incluir una mayor cantidad de bebidas, agua o jugos durante el día.

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